Catedrales de Mármol

Hay lugares en Chile con nombres que no tienen nada que ver con el escenario. Esta vez, nos fuimos 225 kilómetros al sur de Coihayque, donde Puerto Tranquilo, a orillas del Lago General Carrera, tiene un nombre que no prepara en nada a los visitantes con lo que vivirán instantes después.

Son poco más de 40 minutos dando saltos, sorteando las olas color verdeazulado, en una navegación intensa y vigorosa, para llegar al destino que ahora describiremos.

En ese lapso de tiempo, que pareciera nunca acabar, la pequeña embarcación trata de abrirse paso entre los vientos de este gran lago, cuyas aguas comparten Chile y Argentina, y que al otro lado se llama Lago Buenos Aires.

Y después de verificar que la lancha no se ha partido en dos, estamos listos para asimilar el lugar extraordinario donde nos encontramos; las míticas Catedrales o Capillas de Mármol. 

Como si fueran pocas las vivencias, la habilidad del piloto, permite a las lanchas meterse dentro de las formaciones por unos boquetes que parecen cúpulas, de allí su nombre

Ya al interior, la perplejidad nos faculta para imaginarnos los millones de años que a la naturaleza le tomó construir tamaño espectáculo. Colores amarillos, verdes y azules, se mezclan con la luz del sol y el agua para producir una atmósfera que sólo el ojo humano es capaz de captar en toda su magnitud.

Si bien el espectáculo natural siempre es extraordinario, hay algunos aspectos que dependen del clima y de las horas del día. Por la mañana el sol sale justo frente a las capillas, por el lado este del lago, es decir hacia la cordillera. Los rayos de luz rebotan en las paredes y se confabulan con el agua para crear, como mencionamos, un escenario donde millones de megapíxeles y la más cara de las cámaras fotográficas no darían abasto para captar tal cantidad de colores y gradientes. Por la tarde, el sol se encuentra detrás del lago; las sombras opacan los colores y la luz ya no es la misma, por lo que recomendamos la primera opción.

En el mundo hay otras formaciones como esta, pero ninguna tan accesible como las Catedrales de Mármol. Y no es para nada difícil encontrar quien te lleve, de hecho, hay varios emprendedores apostados a un costado de la Carretera Austral que ofrecen el servicio y otros tours hacia distintos lugares en el lago.

Puerto Tranquilo es pequeño, pero dispone de variados servicios para vivir no sólo aventuras; también, podrás comer, abastecerte y dormir, para ordenar bien tus recuerdos y fotos de las travesías en tan mágicos lugares.