Cómo una película, pero en la vida real; el intenso trabajo de los arrieros chilenos

Si has visto la serie Yellowstone o 1923 en Netflix, estás un paso por delante para imaginar lo que viene. Porque en esta historia con fotos, hay vaqueros, animales, paisajes hermosos, nieve y adrenalina.

Ese mundo está más cerca de lo que imaginas. Detrás de montañas y caminos sinuosos, es protagonizado por cientos de animales y arrieros chilenos, tan avezados y curtidos por el sol y el frío, como sus colegas en el norte.

La nieve, debe ser el denominador común por estos días. Sin embargo, a mediados de abril de este año, los mugidos de las vacas y terneros quebraban el silencio a los pies de la Sierra Velluda, en la cordillera de la Provincia de Biobío.

Acarrear cientos de animales desde sus lugares de pastoreo hasta los corrales dispuestos en las veranadas de la Hacienda San Lorenzo, es una tarea ardua, que requiere despliegue físico, técnica y conocimiento. Su administrador, Migue Ángel Sanhueza, comenta que este proceso se denomina “destete”, que consiste en apartar a los terneros de las vacas.

“Aquí nosotros apartamos los terneros, que se van con un peso estimado de 270 o 280 kilos promedio, y después, siguen su ciclo productivo en otros lugares, en campos externos”.

“Posteriormente, los terneros siguen con un proceso que se llama recría, donde se castran, se implantan, se les hace tratamientos veterinarios, desparasitaciones y después siguen su ciclo, para llegar a ser en un año, novillos de 480 kilos aproximadamente, que es el peso de faena”, explica.

La ganadería y la crianza de animales son los principales rubros de la Hacienda San Lorenzo. Por la vertiente sur de la Sierra Velluda, que da nacimiento al río Duqueco, se ubican las veranadas y otros sectores productivos. En invierno estos sectores quedan cubiertos de nieve, pero desde la primavera hasta mayo son poblados por el ganado y los arrieros, que hacen su vida ahí por esos meses.