Catástrofe en Angol; expansión urbana asfixia antiguos lechos de río.
Lo que fue un sector de cauce normal, parte de un valle y la cuenca hidrográfica del río Rehue en Angol, hoy es hogar de cientos de familias. Las demandas y adaptación de terrenos para conjuntos habitacionales aumentan día a día en esa comuna, así como en otros lugares del país, pero el riesgo del ejercicio de construir a cualquier costo, sigue recayendo en las personas.

Ese riesgo, es lo quedó en evidencia en los días pasados. El agua tiene memoria, es una frase que se ha vuelto popular por estos días producto de las inundaciones que han afectado a varias regiones y que se expresó con crueldad en la capital de la Provincia de Malleco.
Las intensas lluvias provocaron que el agua recordara sus antiguos caminos, saliendo con fuerza hacia las villas Santa Teresita, La Arboleda y Los Ríos, entre otros.

Una hora aproximadamente, según relatos de vecinos, tardó el agua en subir hasta casi dos metros, provocando daños en las viviendas y angustia en sus habitantes.
“Antes de las casas, el agua emparejaba todo acá donde está la villa. Hace como dos años, tuvimos una subida, pero llegó a la calle no más, no nos anegamos y estuvimos bien, pero ahora fue distinto. Todo ahora fue muy grande, el río recuperó su terreno y salió hacia afuera; dicen que esto va a seguir, que todos los años el río va a venir con más agua. El peligro es que haya una catástrofe más grande”, comenta Olimpia Araya, quien ha vivido durante toda su vida en Angol.



Yasna Rojas, también se vió afectada. “En el 2024,tuvimos una situación similar, pero el agua llegó sólo hasta la calle. Esta vez nosotros pensamos que era lo mismo, y de un momento a otro, se llenó la calle, no pudimos sacar vehículos y en una hora aproximadamente pasó esto. Levantamos las cosas 50 centímetros, salimos a ver a los perritos al patio y cuando volvimos, las cosas que habíamos dejado estaban flotando, estaba todo inundado adentro la casa. Ahí ya no se podía hacer nada”, relata.


La ciudad de Angol se encuentra a los pies de la Cordillera de Nahuelbuta. Esta característica geográfica, produce una confluencia de varios cursos de agua, que pasan por el interior del sector urbano. Históricamente, la expansión de la ciudad fue desencadenando una asfixia de los valles y quebradas por donde estas aguas transitan, falla estructural del modelo urbano chileno que se expresa en cada invierno, con familias completas sumidas en la angustia.





























