Catástrofe en Penco y Lirquén; incendios forestales provocan muertes, destrucción y cientos de damnificados
Imágenes de la madrugada y mañana del domingo 18 de enero de 2026

Ya se está viendo. Atraparon a un pirómano en Penco. Detuvieron a a un cuidador, por supuestamente iniciar los incendios al activar una estufa a leña en mal estado. En los próximos días, habrá otro detenido y quizá después otro más.
Luego, todo quedará ahí. Puede ser que las empresas eléctricas sean sancionadas, cómo ya ocurrió antes.

Sin embargo, lo que se huele por estos días en los incendios en la Provincia de Concepción, es algo más putrefacto que el olor a humo. La gente de las zonas afectadas lo sabe, o lo intuye. No es un pirómano, no son dos, tres, ni cuatro.
Es un sistema, que tiene cajas de fósforos esparcidas por grandes extensiones. Nos referimos a las plantaciones forestales de pinos y eucaliptos.
Estudios del Laboratorio de Ecología de Paisaje de la Universidad de Concepción (entre otras instituciones chilenas e internacionales) identifican grandes extensiones ininterrumpidas de plantaciones forestales, que actúan como combustible en caso de incendio.
Estas plantaciones, con especies exóticas, foráneas, producen escenarios que se denominan como monocultivos, es decir, extensos territorios con una o con las dos especies antes mencionadas, nada más.




Si pudiéramos recopilar e imprimir todos estos peapers (investigaciones científicas), libros y estudios académicos, que describen la inflamabilidad de estos árboles, llenaríamos el Costanera Center en Santiago.
La evidencia está, y es abrumadora y se confabula en contra de lo que realmente debería existir; estos son paisajes heterogéneos, con zonas agrícolas, superficies con bosque nativo, zonas de pastoreo y otras, que en caso de siniestro, actúan como barreras naturales, que impiden la propagación del fuego.
El foco principal de los incendios actuales, comenzó en el sector de puente 1, camino a Bulnes, saliendo de Concepción. En línea recta, desde ese punto hasta Lirquén son 12 kilómetros aproximadamente. Doce kilómetros, en donde lo único que existe son pinos y eucaliptos.
Los sectores poblados se encuentran en el sector Las Pataguas, en el puente 3 hacia el interior, lugar donde fueron destruidas viviendas, vidas y el esfuerzo de años de personas de trabajo.


A las 11 o 12 de la noche del día sábado, las llamas ya estaban en los cerros que circundan a Penco y Lirquén. Luego de eso, se desató el infierno. Habitantes de Lirquén, relatan que no fueron más de 10 minutos que demoró el fuego en bajar de las alturas y engullir no sólo casas e infraestructura, sino que la vida de 19 personas, hasta el momento.
Mientras tanto, la Ley de Incendios, duerme en el congreso. En uno de sus artículos principales, el proyecto contempla la imposibilidad de cambio de uso de suelo después de un siniestro forestal, es decir la prohibición de cambiar administrativamente el uso del terreno siniestrado, por ejemplo de uso agrícola, a un uso inmobiliario.
El porqué de esta situación, queda en la misma nebulosa tétrica y nauseabunda producida por el humo, que por estos días inunda el ambiente en Penco, Concepción, Tomé, Florida, Chiguayante y Hualqui, entre otras comunas.
Saque usted sus propias concusiones.



Fotos / Alejandro Zoñez v.









